Etiquetas

, ,

Últimamente se ha puesto de moda una insulsa y ridícula muletilla en español: lo que es. Su uso va más allá de la oralidad, pues hasta en textos se tiene constancia de su existencia; cosa que es aún más grave.

  • Todos ellos disponen de lo que son camarotes privados.
  • Pulsamos en lo que es la parte trasera del dispositivo.

¿Es o solo lo que es? Parece como si no quisiera afirmar que realmente es sino que… ¿es a medias? A mí no me acaba de quedar claro. Resulta que esta es prima hermana de aquella otra lo que viene siendo.

Hace no mucho en un restaurante me llegó a comentar un camarero: «También tenemos lo que es el solomillo a la pimienta. Muy rico, por cierto». Me pregunto si aquel lo que es solomillo a la pimienta constituía algún sucedáneo de lo que yo entendía por solomillo o qué demonios era aquello. No me quedó claro al final; tenía que haberlo pedido.

image.jpeg«Ser o no ser, esa es la cuestión».

En definitiva, lo que sí que es es una expresión digna de todo lenguaje pomposo y afectado. Allí donde se estila esa manía, ese vicio de querer abultar el mensaje en un intento de resultar más elegante, contrariando el principio de economía lingüística.

Como colofón, y a modo de guasa, les muestro este vídeo en el que podemos ver un caso de un pobre afectado por esta temida expresión lo que es; sin acritud para el autor.

Ahí les aviso. No se dejen contagiar.

ACTUALIZACIÓN: visto el alcance de tal pegajosa muletilla, la Fundéu se vio en la tesitura de publicar un artículo al respecto en el 2014; clic aquí para verlo.