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Bien es sabido que en español la formación del femenino se rige, principalmente, por la terminación -a. El femenino de bueno es buena, el de vecino es vecina, el de director es directora. ¡Coser y cantar! Sin embargo, lo interesante es llegar a conocer, aparte de las excepciones a la regla, todas las curiosidades que guarda este paradigma.

  • Sustantivos terminados en -nte. Tradicionalmente, funcionaban como sustantivos comunes; es decir, que una misma forma -nte valía tanto para el masculino como para el femenino. Esto se debe a que la gran mayoría de estos sustantivos son «participios activos» de verbos latinos. Por ejemplo, atacante proviene del verbo atacarpresidente, del verbo presidircomplaciente, del verbo complacer. La evolución de la lengua y su uso han hecho que se tomen estas formas -nte íntegramente como sustantivos o adjetivos, dejando a un lado su etimología, y se les incorpore la terminación -nta en algunas: la presidente > la presidenta; la dependiente > la dependienta; la cliente > la clientala sirviente > la sirvienta. Esta excepción nació, en parte, durante la polémica suscitada por aquellos que abogaron por un lenguaje no sexista. Así pues, ambas formas conviven actualmente en la lengua, y la elección de una u otra está en manos del usuario.
  • Sustantivos terminados en -nta con diferente significado. Se debe guardar especial cuidado con algunos sustantivos terminados en -nta, cuyo significado difiere de su análogo terminado en -nte. No es lo mismo, por ejemplo, la gobernante (‘mujer que dirige un país’) que la gobernanta (‘mujer a cargo del personal de servicio en un hotel, casa o institución’); la asistente (‘mujer que ocupa un cargo auxiliar’) que la asistenta (‘mujer que realiza trabajos domésticos por horas’).
  • Pares de femeninos con matices diferentes. En algunos sustantivos, existe preferencia hacia una forma de femenino u otra según el significado que se le quiera dar. Son el caso de vampira (‘criatura legendaria que chupa por las noches la sangre de las personas’) y vampiresa (‘mujer de atractivo irresistible cuyo poder de seducción acarrea la destrucción de aquellos a quienes seduce’); actriz (‘mujer que interpreta un papel en una obra teatral o cinematográfica’) y actora (‘mujer que interviene o toma parte en algo’ o ‘parte demandante en un juicio’); capitana (‘mujer que dirige un grupo o una nave’) y la capitán (‘oficial de graducación inmediatamente superior al teniente e inferior al comandante’); la guarda (‘mujer encargada de la custodia y protección de algo’) y guardesa (‘mujer encargada del cuidado de una casa o de una finca’).